Sunday, January 13, 2019

Fernandez de Madrid: independentista, poeta, traidor...

Fernandez de Madrid: independentista, poeta, traidor...

Para los visitantes a Cartagena es facil informarse sobre quiénes son los que vigilan, desde sus pedestales, las plazas y parques de la ciudad. Cualquier Cartagenero podría hablarles sobre Simón Bolivar, que descansa sobre su fiel caballo; Pedro de Heredia, quien viste un traje de conquistador, o Pedro Claver, el esclavo de los esclavos. Pero, para los cartageneros, José Fernandez Madrid es un ilustre desconocido.
Sucedió el año en que Pablo Morillo, el tristemente celebre Pacificador, se tomó Bogotá tras haber hecho lo propio con Cartagena y otros territorios independientes. El 16 de Marzo,  Camilo Torres, el entonces presidente, renunció a su cargo, y el congreso de la Republica, preocupado por el avance del español, nombró a Madrd como Presidente. Fue una extraña decisión, el nuevo presidente era un independentista convencido, pero no era un guerrero, era un sensible hombre de letras.
Desde su ingreso al Colegio de Nuestra Señora del Rosario en 1800, a la tierna edad de 10 años, se le conoció por su carácter amable, sus modales refinados y su gran sensibilidad romantica, que dieron pie a que se le conociera el resto de su vida como el Sensible Madrid. En este colegio escribió sus primeros versos, y mientras estudiaba en él se hizo asiduo visitante de la tertulia del Buen gusto. En donde conocíó a Camilo Torres, Manuel Rodriguez Torices y Custodio García Rovira, quien años despues sucedería a Madrid como presidente de Colombia.
Para 1809, cuando se graduó como Doctor en Derecho canonico y Medicina, ya había publicado uno de los poemás más importantes del movimiento literario latinoamericano que se opuso al neoclasisismo que por entonces imperaba: Oda a la noche. Durante años había colaborado con El Semanario Del Nuevo Reino de Granada, dirigido pro Francisco José de Caldas, y con El Alternativo del Redactor Americano,  dirigido por Manuel del Socorro Rodriguez, y no sólo en calidad de poeta, sino tambien como medico y cientifico. Su primer trabajo cientifico, Memoria sobre la naturaleza, causas y curación del coto fue publicado por el semanario de Caldas, quien le dedicó entusiastas elógios.
Jose Fernandez  era conocido por todos como un hombre sabio y sensato.Pero en 1816 decidieron no escucharlo, y le nombraron presidente en contra de su voluntad.  Él aceptó a regañadientes, a pesar de sentir que con su aceptación estaba condenando a la patria, y  puso cómo unica condición que le permitieran negociar la paz con Morillo. Madrid envió a un mensajero a el  Pacificador con la esperanza de poder evitar más muertes. Pero el mensaje nunca llegó a su destinatario, fue detenido por el ejercito libertador bajo el mando de Santander, quien se negaba a hacer la paz. Así, Madrid perdió la autoridad sobre los militares  y su prestigio con los politicos. Y tras la derrota del ejercito libertador,  tambien perdió la esperanza y los medios de resistencia. Unos días despues, se dirigió a Popayan donde renunció a su cargo.
En 1810, despues de graduarse, Madrid regresó a la ciudad en que había nacido, y participó de manera muy activa en el proceso de la independencia de Cartagena. Junto con su amigo  Manuel Rodriguez Torices, fundó el semanario Argos que se público de manera casi ininterrumpida entre 1812 y 1816. Este fue uno de las publicaciones más importantes e influyentes en la educación politica y literaria de los independentistas. Y fue el medio en el cual Madrid publicó poemas patrioticos, con los que ganó celebridad, y  poderosos articulos politicos.
Tras renunciar  a la presidencia, fue capturado por los realistas y, desmoralizado, cometió el acto que nunca se le perdonaría. En vez de exigir independencia o muerte, como tantos patriotas antes que él, pidio perdón por sus acciones independentistas y juró lealtad al rey. Morillo no creyó en sus palabras, pero prefirió exiliarlo a Cuba, donde Madrid siguió escribiendo poemas y articulos independentistas y dio al mundo dos de las primeras obras de teatro autenticamente nuestras: Atala y Guatimoc. Estas obras alimentaron las luchas por la independencia en todo el continente americano.
En 1925, regresó a Colombia, pero los patriotas no le habían perdonado su abandono. Al año siguiente partió a Inglaterra como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en representación de su patria, allí fallecería el 18 de septiembre de 1930, a la edad de 41 años.
Ni Atala, la historia de amor entre dos mestizos separados por sus familias y sus diferencias politicas; ni Guatimoc, la historia de los últimos dias de Cuauhtémoc, hasta su muerte a manos de Hernán Cortés; calificarían como obras cumbre de la literatura por su estilo o su factura. Pero ambas tratan de la identidad mestiza, criolla, latina como si fueran un pueblo nuevo, y hacen ver en el autor un respeto reverente por las culturas indigenas y sus valores que en autores contemporaneos y posteriores no existe.
Su cariño por los indigenas, el respeto que sentía por su cultura y su intención de entender mejor, como cientifico y humanista,  el espiritu de los mestizos desde la vivencia y la observación,  se hace evidente en toda su obra poetica. Y como un ejemplo, publicamos el siguiente poema que escribió a la hamaca, objeto al que muchos años despues, otro poeta nacido en el caribe, Raúl Gomez Jattin, también escribiría.